De todos es conocida la importancia de una buena higiene de las manos para evitar diversas enfermedades transmitidas por microorganismos patógenos que se acumulan en ellas a lo largo del día.
Lavarnos las manos con agua y jabón debería ser una práctica habitual durante el día y en todos aquellos momentos en nuestra vida cotidiana en los que sea imprescindible hacerlo: al manipular alimentos, justo antes de comer, tras ir al baño, al tocar objetos o superficies que estén en contacto con la gente y un largo etcétera de ocasiones en que nuestras manos acumulan suciedad, bacterias y virus.
Para realizar esta tarea con la frecuencia adecuada, independientemente de si contamos con agua y jabón a nuestro alcance, los higienizantes hidroalcohólicos son la mejor alternativa para mantener las manos limpias en cualquier momento y lugar.
Los alcoholes poseen una acción rápida y eficaz contra bacterias, hongos y virus. Su efectividad depende de su grado de concentración, ya que necesitan agua para actuar y el margen de eficacia se sitúa entre el 60 y el 80%, siendo la concentración óptima tal como está comprobado del 70%.
Así pues un alcohol de 96° no es más efectivoque otro más diluido, ya que no contiene suficiente cantidad de agua. Tampoco sería efectivo un alcohol por debajo del 60% ya que el contenido en alcohol sería insuficiente. La concentración de alcohol es el factor clave para asegurar la acción higienizante de estos productos.
Las fórmulas hidroalcohólicas de Pharmaline están enriquecidas con ingredientes hidratantes como el Aloe Vera y la Glicerina. Así conseguimos mantener las manos hidratadas y protegidas además de limpias. Pharmaline cuenta con productos hidroalcohólicos en gel y en spray para que elijas la opción que mejor se adapta a tus necesidades.
¿Cómo usar los higienizantes de manos?
- Deben usarse sobre las manos secas y aplicando únicamente la cantidad necesaria para cubrir la superficie de ambas manos.
- Deben frotarse bien las manos por todas las zonas: palmas, dorso, dedos, entre los dedos… hasta que el producto se evapore.
- Después de lavarse las manos con agua y jabón no es aconsejable usar higienizantes de manos que podrían irritarse por la eliminación excesiva de lípidos de nuestra piel. Es conveniente la aplicación de una crema de manos varias veces al día para contrarrestar el frecuente lavado de manos y el uso de los higienizantes hidroalcohólicos. Te recomendamos nuestras cremas de manos y uñas que aportan la hidratación y protección necesaria para tu piel.
- Los higienizantes de manos están concebidos para su uso sobre piel sana, por lo que no deben aplicarse sobre piel dañada ni heridas.
- Debe prestarse especial atención a que estos productos son muy inflamables debido a la presencia de altas concentraciones de alcohol. Por lo tanto, deben mantenerse en lugares frescos y bien ventilados, alejados del calor, de chispas y fuentes de ignición y no se debe fumar durante su utilización ni inmediatamente después.
Recuerda pues mantener tus manos limpias para protegerte a ti mismo y a los demás. Y cuando no tengas agua y jabón, mantén los microorganismos patógenos a raya usando higienizantes de manos.










