Cómo cuidar tu zona íntima en verano

¿A quién no le apetece darse un baño en el mar o la piscina en verano? Y, después, tomar un rato el sol tumbada en la toalla sin pensar en nada.

Suena fantástico, ¿verdad? pero nunca tenemos en cuenta un pequeño problema… El calor y la humedad forman una combinación que, por desgracia, atrae de una forma indetectable a las bacterias causantes de infecciones vaginales, ya que alteran el pH de la zona vulvo vaginal externa.

¿Cómo evitar las infecciones en la zona íntima femenina?

La forma más eficaz para mantener alejadas las bacterias perjudiciales es establecer una adecuada rutina de higiene de la zona íntima externa (la interna se limpia de forma natural). Por supuesto, este proceso tiene que llevarse a cabo con productos adecuados a la sensibilidad de la zona y adaptados al tipo de piel de cada persona.

Para disfrutar del verano sin preocupaciones, toma nota de estos sencillos consejos y olvídate de las molestas infecciones:

  • Lava diariamente tu zona íntima con jabones específicos formulados para mantener el pH natural. Conoce nuestra gama de productos para la Higiene Íntima de Pharmaline, pensados para cada tipo de piel.
  • Ten en cuenta que si utilizas el mismo jabón con el que te lavas el resto del cuerpo, el ph vaginal se va a alterar y puede producir molestias e incomodidad.
  • Usa prendas interiores de algodón ya que son respetuosas con el equilibrio de la zona. Las fibras sintéticas alteran la flora vaginal.
  • Evita las prendas ajustadas porque favorecen la concentración y retención de la humedad provocada por el sudor corporal.
  • Intenta no permanecer mucho tiempo con el bañador o la braguita del bikini mojado, ya que en primer lugar puede generar irritación y las posteriores infecciones.
  • Sé extremadamente cuidadosa en la higiene en los días en los que estés con la menstruación y cambia cada tres horas el tampón o la compresa.

¿Has visto qué sencillo? Seguir esta sencilla rutina, marcará un antes y un después en tu higiene íntima. Cuídate un poco más, mantén la humedad lejos de tu cuerpo y las bacterias dañinas no se atreverán a acercarse a ti.

Y no te olvides de lo más importante… ¡DISFRUTAR!