Consejos para el cuidado de la piel sensible

¿Sufres cambios con frecuencia en tu piel como picores, irritaciones, rojeces…? Seguramente se deba a que tienes la piel sensible y no estás siguiendo un tratamiento específico para disminuir estos brotes. Te explicamos cómo reconocer la hipersensibilidad en la piel y qué consejos debes seguir para mejorar su estado.

La piel sensible es una condición en la que la piel reacciona de manera exagerada a factores externos o internos, como productos químicos, alérgenos o cambios climáticos entre otros. Las personas con piel sensible suelen experimentar síntomas como enrojecimiento, irritación, sequedad, picazón y ardor con mayor facilidad que aquellos con otra tipología de piel.

Aunque suele ser más común en áreas como la cara, también puede afectar otras partes del cuerpo. Es importante identificar y tratar la piel sensible para minimizar las molestias y prevenir posibles complicaciones. Si tu piel sufre de hipersensibilidad, seguir estos consejos de cuidado para la piel sensible te ayudarán a paliar sus efectos.

Recomendaciones para el cuidado de la piel sensible

Si sospechas que tienes piel sensible, es fundamental tomar medidas para cuidarla adecuadamente y prevenir irritaciones adicionales. Aquí hay algunos consejos para cuidar y mejorar el aspecto de la piel sensible:

  • Usar productos suaves y no irritantes: opta por productos de cuidado de la piel libres de fragancia, alcohol y otros ingredientes que puedan irritar la piel.
  • Evitar el exceso de limpieza y exfoliación: la piel sensible es más propensa a deshidratarse y dañarse por la limpieza y exfoliación excesiva, con lo que es recomendable usar productos suaves y no exfoliantes.
  • Proteger la piel del sol: utiliza un protector solar potente diariamente para proteger la piel de los daños de la radiación solar. Evita la exposición al sol durante las horas centrales del día.
  • Hidratar la piel: utiliza cremas hidratantes suaves y no grasas para ayudar a mantener la piel hidratada. Recurre a cremas hidratantes con texturas suaves y con ingredientes que aporten hidratación extra a la piel.
  • Evitar el contacto con irritantes: evita el contacto con ciertos irritantes como el humo de tabaco, el aire seco, la contaminación y los productos químicos del hogar.
  • Cuidar la alimentación: es importante seguir una dieta equilibrada y rica en antioxidantes (Vitaminas A, E y C) y limitar el consumo de alcohol, café y especias.
  • Evitar el estrés: el estrés puede empeorar la sensibilidad de la piel, por lo que es recomendable tratar de reducir el estrés en la medida de lo posible.
  • Consultar con un dermatólogo: es recomendable asistir a la consulta del dermatólogo para determinar la causa de la sensibilidad de la piel y recibir recomendaciones de tratamiento específicas.

Para tratar a fondo las pieles sensibles, Pharmaline ha desarrollado la gama de productos Sensitive, especializados en el tratamiento de la hipersensibilidad cuyo ingrediente principal es la avena 100% ecológica.